Curtiembre en Rusia.

La federación de asociaciones de curtidores de Europa, COTANCE, rechazó nuevamente publicaciones absurdas con acusaciones a esta industria de fomentar la deforestación. La entidad aclaró una vez más que la industria curtidora nada tiene ver con la cria y el sacrificio de animales. Que éstas tiene como objetivo comercializar la carne para la alimentación humana, que las pieles son un residuo que deja esa acción y que las curtiembres, al procesarlas, resuelven un grave problema ambiental.

La publicación es un Informe de Global Witness, cuyos conceptos erróneos fueron reproducidos por un artículo del periódico británico The Guardian, donde nuevamente describen a la industria del cuero como un impulsor de la deforestación.

La industria del cuero en todo el mundo investiga, invierte y trabaja desde hace muchos años para ser en su proceso cada vez más respetuosa del medio ambiente y se ha dicho reiteradamente que no tiene punto de contacto con la cría de los animales ni con el motivo de su sacrificio.

En su comunicado COTANCE comienza diciendo que “lamenta que todos los esfuerzos desplegados por gobiernos y organismos internacionales para frenar la deforestación y degradación de los bosques no hayan sido capaces de detener o reducir los incalculables daños que causan al planeta”. Simultáneamente la entidad dice que “la industria europea del cuero rechaza las acusaciones de que la cadena de valor del cuero es un motor de deforestación solo porque genera riqueza con el reciclaje de un residuo de la industria cárnica”.

Queda claro que la alimentación humana representa una decisión que supera cualquier otro motivo. Por su importancia, y por el valor económico que genera, no tiene parangón con ninguna otra actividad que sea derivada de esta acción. La pieles son un descarte y el valor que representan en los ingresos generados por la industria cárnica es tan pequeño (0-2%) que su influencia en la cría y matanza de animales no es tenida en cuenta. Además, la entidad empresaria europea sostiene que muy por el contario cada vez más los “cueros y pieles se destruyen en muchos lugares, ya que la demanda de cueros es cada vez menor. Éste debería ser el real motivo de preocupación porque su traslado a vertederos genera entonces un fuerte riesgo ambiental

COTANCE sostiene que culpar a los curtidores es un acción lamentable que sólo favorece a los materiales plásticos -derivados del petróleo- y desechos relacionados, mientras que se está perdiendo un recurso natural, renovable, duradero y valioso.

“Este es un gran error económico y ambiental” -sostienen la entidad-. La industria del cuero se enorgullece de considerarse una actividad de reciclaje, generadora de riqueza y empleos con la transformación de un residuo en uno de los materiales más versátiles, confortables y bellos del mundo. El cuero es uno de los ejemplos más antiguos de la economía circular”.

“COTANCE condena la deforestación y la degradación forestal y utiliza todos sus canales de comunicación con la industria cárnica para trasladarles los requisitos éticos de la cadena de valor del cuero. La falta de un sistema público transparente de trazabilidad de los cueros y pieles en la UE y en muchos otros mercados es una grave falla normativa que COTANCE ha denunciado en varias ocasiones -explica el comunicado-. Remediar esto ayudaría a la industria del cuero a no recibir cueros y pieles con riesgo de deforestación en su cadena de suministro y ser tomados como rehenes de calumniadores en la prensa”, dice.

COTANCE finaliza haciendo un llamado “a las partes interesadas, públicas y privadas, para que reconozcan que los bosques del mundo no se salvarán deteniendo el comercio del cuero y que reciclar pieles iilegales’ junto a pieles ‘legales’ sigue siendo una solución ambientalmente racional, siempre y cuando no haya una solución segura”, es decir, una manera de identificarlos.
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COTANCE / CueroAmérica

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